En el camino
la idea es tomar nota de lo que va pasando, recuperar algunos momentos y algunas imágenes... compartirlas con los amigos y con los visitantes... quizás, acumular unos cuantos flashes que luego puedan tomar forma artística
viaje a Durango
ya salí de Durango, (aunque estoy aún en México), tres o cuatro días de trabajo intenso: presentación del proyecto de participación juvenil "PaSo Joven", en el que laburé los años anteriores, entrevistas con gente de lo más variada, conferencias de prensa por todos lados, una cena de gala en la mesa del Alcalde y mucho para contar, en una ciudad relajada, con gente cálida aunque un poco conservadora, con una policía represora, con un pasado colonial que quiere recuperar y algunas leyendas... les cuento una: se cuenta que hace muchos años vivía una monja, Beatriz, que se enamoró de un marinero; el marinero se fue y ella vivió muchos años esperándolo, subiendo a la torre de la catedral que se ve (la foto no es mía), para ver si llegaba; finalmente, murió de amor, pero todavía hoy hay una sombra que, por las noches, acecha en uno de los campanarios de la catedral, cuando está poco iluminada... es el espíritu de la monja Beatriz, que sigue esperando al amado... ¿lindo, no? adivinen en qué hotel me hospedaron... en el "hostal de la monja", justito enfrente de la catedral... mmmmm
otro paso
El fin de semana "largo" se termina y, más allá de los encuentros con gente querida, el eje de mi energía estuvo en la muestra de trabajos del taller de dramaturgia.El sábado a la noche, después de varias horas de último ensayo con Guille, Pablo y Gual, presentamos el texto que escribí yo unos meses atrás. En el espacio pequeño, familiar y sugestivo del teatro Alucía, en Once, se hicieron 5 presentaciones: la de Bernabé, la de Sofía, la de Javi, la de Guillermo y la mía, en ese orden.Quedé muy conforme, el texto ya había crecido con los ensayos y ahora mostró otros niveles... fue un placer. No me había instalado como "director", porque quería que se abrieran aspectos que yo no había visto y que seguramente el material tenía. Más bien traté de ser un "acompañador", pero siempre hay una marca y una influencia, más allá de la buena onda de los actores y la buena comunicación que tuvimos.Ahora tengo que pensar qué otro paso dar en lo artístico.Aquí tendría que haber puesto alguna foto de la obra, pero no sacamos (errorrrrr). Tampoco tengo foto del teatro (y la web no me da ninguna por ahora), así que comparto una fotito que saqué hoy, caminando en la tarde fría, del familiar y descuidado botánico.
pasado y presente
Hay gente que vive en un mundo más bien estrecho, limitado a una calesita de figuras fijas que se repiten, que aluden a los vínculos que construyó y entre los que se siente cómoda... aún en las salidas de esas rutinas, conserva algunas pautas que le dan tranquilidad y le permiten disfrutar de esa modesta novedad; otra gente trata de romper los moldes una y otra vez, con distinta suerte, y experimenta el vértigo conciente, aunque repita algunos viejos rituales.
Yo estoy en el medio, tratando de acostumbrarme al vuelo del fuego sin dejar la seguridad de la tierra. Y así es que voy al pasado de tanto en tanto, pero busco vivir con intensidad el presente. Sin embargo, a veces, y de forma dinámica, los recuerdos y los viejos momentos vuelven a instalarse.
Lo bueno de estos días es que reaparecieron pero no abrochados en la nostalgia sino en la perdurabilidad del afecto y de la sintonía con gente copada. Anoche en la cena con Sebastián, la otra semana en el reencuentro con Viviana, y las firmas amigas en la lista de correo de bahía blanca, y el mail de Martín, y las amigas y los amigos que se asoman... qué bueno es poder encontrar un presente que vibra, aunque esté anclado en un pasado color sepia.
Tendría que poner fotos, ya lo sé, pero por ahora no me engancho con fotografiar a todos los amigos y escracharlos en este blog... (menos en el literario, se entiende)
Entre Donnie Darko y el Rey Lear
Me gusta el teatro, desarrolla una parte de mí que, si no, quedaría trunca. A veces me dedico, pero eso es para otro post. Hoy fui a ver el rey Lear, la puesta de Lavelli en el San Martín. En general, me decepcionó un poco. Es una obra terrible de Shakespeare, que puede helar el corazón. Sin embargo, la dirección eligió un tono recargado, casi grotesco, que me alejaba constantemente. El texto, por momentos, aparece, pero en general se pierde. Algunos actores bien, otros, olvidables. Magistral, sí, Urdapilleta, que puede abrir una serie de expresiones entre un gesto y otro y nunca se queda en el desborde en sí.
Curiosamente, una película yanki que anduve buscando y ví hoy me llamó la atención. Es Donnie Darko, de Richard Kelly, que cuenta la historia de un adolescente con una percepción especial (o con una enfermedad mental) y la posibilidad de universos paralelos que se atraviesan en ciertos momentos de la vida. Me despertó ideas, me sorprendió, me llegó, y eso que en principio no tiene nada interesante. Y que me aproximé a ella curioseando una canción que me conmovió de pasada, "Mad World... buscándola, escuché la película en que estaba inserta. Un gustito...
bahía blanca
una vez más, caminar las veredas que recuerdan, no tan enterrados, otros pasos que dí, momentos que pasé... esta vez es para dar un taller de didáctica, de "cine y ciencias sociales", que salió moderadamente bueno para el escaso tiempo... y reencontrar a tantas caras conocidas, como un viaje a la historia
es que en bahía la historia es el presente, parece una ciudad acostumbrada a que nada cambie y a que el tiempo no pase más que para los cuerpos que se deterioran, los niños que crecen, los nacimientos y las muertes... de eso, no de otra cosa, da cuenta el periódico arcaico, del marchitarse de la gente mientras todo sigue igual
con todo, hay sol, no hace demasiado frío, y la plaza rivadavia, que oculta tantas historias (como bahía blanca, pacata, que no quiere reconocer sus historias más oscuras, más contradictorias, más humanas...), hoy está concurrida y movida, llena de gente haciendo las compras, de jóvenes saliendo de los colegios, de negocios llenos...
pero a no confundirse, dentro de un rato, a la hora de la siesta, todo se suspende y se silencia... ¿qué pasará adentro de las casas? ¿adentro de los corazones? ¿adentro de los deseos? porque debe suceder algo, siempre fue así, nunca se expresó realmente, pero siempre la pasión latía detrás del silencio provinciano...
bueno, dejo de divagar, mañana volveré a buenos aires, seguiré cultivando el sentimiento extraño de pertenencia y despecho, de ganas de que bahía blanca sea otra y de inevitable conclusión de que no puede serlo, seguiré con mis amigos y con mis recuerdos, pero sintiéndome, de cualquier manera, ajeno
cena con mi amigo Facu
Hum, después de un par de días complicados, trámites, laburo y vanos intentos de combinar con un grupo de actores para hacer algo... AHHH... un placer juntarse con un amigo, charlar de todo en un demorarse relajado de temas y comer algo rico. Esta vez fue en "El Preferido de Palermo", qué lugar pintoresco y agradable, más allá de un par de "famosos" y de algunos niños sonoros... qué buena la fabada asturiana, tranqui el vino, aceptables las natillas españolas... hum... un placer.
momentos gratos, momentos densos
los días parecen, a veces, una calesita de imágenes... momentos de tedio, trámites, carreras atrás de horarios y reuniones... pero de tanto en tanto, momentos para gozarno necesitan ser grandiosos, pueden ser esas pequeñas joyitas... esta noche, por ejemplo, fui a una presentación a la que me invitó mi amigo Julián, un poeta capaz de saborear las cosas con un sentido especial, capaz de conmover con una osada distinción, un justo equilibrio de palabra y gesto... estuvo muy bueno, estimulanteacompañado por un vino y, además, por encontrar a Clara, otra amiga que explora la palabra... salud