En el camino
la idea es tomar nota de lo que va pasando, recuperar algunos momentos y algunas imágenes... compartirlas con los amigos y con los visitantes... quizás, acumular unos cuantos flashes que luego puedan tomar forma artística
cambalache rock
las mezclas incoherentes no son nuevas, casi una profundización de las pequeñas humanas contradicciones, pero a veces uno siente que el "mainstream" se traga la poesía, la música, el arte...
hace rato que busco una nueva banda o una propuesta que sacuda, que me conmueva de adentro... pero no pasa demasiado... pequeños reflejos, nada más
creo que el festival de estos días resulta una muestra de eso (más allá de que no logré ir) dado que lo más intenso parece haber sido el viejo y desbordado Iggy...
en el último tiempo, lo más interesante (revulsivo, gracioso, nihilista, punk) ha resultado ser ZAMBAYONNY, de allá, de mis pagos, al que me inició mi amigo Mauro (qué bueno es poder seguir diciendo mi amigo Mauro después de tantos años y del reencuentro reciente)
pero no sucede sólo en la música, pasa en la literatura (da para otro post), pasa en la prensa... por dios, la prensa es una gran cagada... creo que lo que más me informa últimamente es la Barcelona, porque si no... si es por el imbécil suplemento Sí... o hasta el tibio suplemento "no"... si es por los diarios en general... estamos perdidos y termino acá, porque no quiero seguir hoy, volveré mañana, queridos amigos y amigas y ocasionales visitantes...
en este mismo instante
Así cantaba una vieja canción del rock de los setenta, para hablar de las guerras; hoy quienes someten a otros a distintas formas de sufrimiento y no necesito hacer la lista. También en Argentina sigue habiendo dolor y no se hace lo suficiente. Pero me llama mucho la atención lo que pasa en Sudán. Ayer un diario titulaba: "Nadie puede frenar la matanza en Darfur". Las fotos que se pueden encontrar son estremecedoras. los relatos peor. El hambre y la guerra civil hacen el resto. El país más rico en petróleo de África está masacrando a los habitantes de la zona occidental. Es terrible.
Hace un tiempo, me llamó la atención una cita de Mia Farrow (que no goza de mi admiración), pero tenía una lógica inapelable. Decía: "Si hay un bebé ahogándose en un lago, ¿tenés la obligación moral de sacarlo? Todo el mundo diría que sí. ¿Pero qué pasa si el lago está a un kilómetro de distancia? ¿Qué pasa si está en otro continente? Creo que la falta de solidaridad no es una opción. Siempre hay cosas que podemos hacer. Uno no debería limtarse a pasar por la vida".
primavera y yo
Mi amiga Vivi me mandó esta imagen. Y yo que le decía a Gabriela, hoy, huyendo de los adolescentes bulliciosos y de los días comerciales, que no sabía todo lo que mi "sombra" traía...
La fecha, más allá de tantas tonterías, me habla de los ciclos. De que siempre se puede renacer. De que uno puede hacer un "hiato", como decía Virgina, y empezar de nuevo y ser otro. Una y otra vez. Y poniéndome amplio, ese amarillo de plexo solar me llama a abrirme, a ser un poco distinto, a relajarme y expandir el corazón. ¿Coincidirá con el tiempo de Venus, la diosa, la energía, adentro mío, que empiezan justo hoy también?
En todo caso, hay algunas cosas que quiero guardar en la mochila que llevo conmigo... las buenas experiencias de aprendizaje, las emociones más profundas que me llevaron también a crecer, la compañía de un grupo de amigos y amigas que, aunque no siempre encuentro con frecuencia, siempre están adentro.Hum... hoy me desperté un tanto kitsch, asomándome de la "sombra" con el "sol"... bienvenidos.
otra vez repaso la semana
No es lo ideal que escriba un post por semana, pero aquí estoy, repasando los últimos días y viendo si me organizo distinto para la próxima. Creo que lo más destacado, el sábado 9, fue reencontrarme con gente de la comunidad de la Pequeña Obra y San Pío X, volver a charlar con Fefo, Mauro, el Colo, Larri, Sebastián (uno de los artífices) y también descubrir a las chicas, hijas de la familia dirigente, y a Nacho, Franco y otros más. Fue grato, porque los recuerdos no taparon el placer de descubrir que sigue habiendo cosas en común. Ahí va la fotito.Y la semana siguió con días movidos, retomando actividades de laburo, la reunión de organizaciones para ver cómo se participa en el Foro Educativo Mercosur en Brasil (noviembre) y mis trámites pesados y engorrosos para poder ir a Portland (Oregon) el próximo octubre (la cara y molesta visa, la búsqueda de apoyo económico).Deberían tener otro post los encuentros con amigos y amigas, el cumpleaños de Vanesa, la pintoresca presentación de música folklórica en la peña de los Carabajal, la cena con Hernán, con Facu, con Manu. ¿Cómo hace uno para procesar tanta energía y tantos matices en medio de las rutinas cotidianas y del modesto estilo de vida que llevo, sin detenerme a saborear y meditar todo por un tiempo?
¿será tiempo de migrar?
Hay momentos en que uno siente que las cosas que hace lo llenan. Y hay gente que encuentra un espacio cómodo y allí anida y se piensa para siempre. Yo no soy así, en los últimos tiempos, necesito sentir que vivo, que cambio, incluso que me contradigo. Que viajo con mi experiencia en la "matrix", no sólo que mudo mis pies de lugar por trabajo o por curiosidad... Estos días pasados, un poco más relajados que el mes de agosto, tan intenso, encontré límites a las cosas que me llenaban, a los trabajos, a los espacios. ¿Será momento de abrir otras puertas, de abandonar los senderos transitados, las barandas a las que me aferré últimamente? ¿Será que ya no vale la pena esforzarse por disfrutar de esa rutina, variada y a la vez igual a sí misma?
Mirar a los signos del tiempo, a lo que me provocan los "astros" y... migrar.... tal vez.
la casa de Frida y mi retorno

Ya volví de México. Al trabajo, las presentaciones y las conferencias de prensa de Durango, con el pedacito de tiempo que me quedó libre en el DF, entre avión y avión, me fui en metro a Coyoacán, zona colonial desde donde escribí el último post, y donde estuve paseando. Lo que me llevó principalmente fue la casa de Frida y Diego Rivera, por un lado, y la casa de Trotsky, por otro. Un párrafo para ese universo hermoso que es la casa de Frida, la intensidad de su obra pero también la maravilla de la cotidianeidad que casi se puede tocar: utensilios, ropa, libros, pequeños objetos de decoración... y un patio amplio, y los colores intensos... un placer, un disparador de reflexiones, de imágenes y evocaciones. Aquí les comparto una foto...