En el camino

la idea es tomar nota de lo que va pasando, recuperar algunos momentos y algunas imágenes... compartirlas con los amigos y con los visitantes... quizás, acumular unos cuantos flashes que luego puedan tomar forma artística

lunes, abril 23, 2007

necesidad de volar

Estos días tengo ganas de volar. No es algo nuevo, ya lo había sentido otras veces, pero parece que ahora se me da con más fuerza. Frente a los días grises (que se reflejan en existencias grises, en deseos grises, en mentes grises... y acá no es el color sino la pobre metáfora de la mediocridad), ganas de volar.
Frente a las opiniones binarias de la gente (blanco-negro, de este partido o del otro, de esta idea o de la otra, progre o reaccionario, etc etc), ganas de decirles "pero es que no es ASI"... y salir volando.
Frente a la rutina que fosiliza, que estanca... a ese refugiarse en la seguridad de lo previsible y desconfiar de lo nuevo y lo inesperado y lo incierto... ganas de decir "me voy". Y volar.
Frente a los comerciantes que te venden todo, desde el "baile" hasta el "sueño", desde el supuesto "éxito" hasta la resistencia, desde la moda hasta la alternativa... decirles: "yo no quiero esto, no juego más, se van a cagar..." y elevarme por el aire y volar.
Frente a las anclas que tengo adentro, frente a la saturación de las flores resecas (o peor, de las flores de plástico) con las que uno a veces adorna la vida... pensar que he llegado hasta aquí pero ahora, ya, será distinto. Y volar sintiendo intensamente, deseando, riendo ante la novedad que la vida tiene escondida pero que se puede encontrar... Ahhhh.... volar...

sábado, abril 14, 2007

BAFICI 07

Otra vez tratar de disfrutar algo en medio del laberinto de lugares, horarios extraños y películas desconocidas. Y otra vez, por suerte, encontrar provocaciones saludables, pequeñas joyitas y alguna novedad. En el medio, cruzarse con cinéfilos (¿no habrá otra palabra mejor?), algunos auténticos, algunos meros curiosos y otros... medio truchos, esos que no son más que otra tribu urbana con sus tics reconocibles a la distancia y esa soberbia de "yo la tengo clara, vos no"


Quizás lo que más me gustó fue "Brand upon the brain", la película-instalación de Guy Maddin, en el teatro Coliseo. Una película del año pasado, con orquesta, cantante y efectos de sonido en vivo. Relatada también en vivo por una delicada Geraldine Chaplin. La historia es una onírica vuelta al pasado (una isla con un faro) de un hombre atormentado por el deber de pintar el edificio (tapar la historia, cerrar sus recuerdos y vaya a saber cuántas significaciones). Y ahí aparecen personajes recurrentes, imágenes como en las primeras películas mudas y algunas deliciosas y originales imágenes. Un placer. El BAFICI sigue valiendo la pena.

lunes, abril 09, 2007

Marcha y duelo por Fuentealba


Hoy fui a la marcha dolorosa por la muerte del docente neuquino en manos de la policía y del gobernador de Neuquén.

Imponente, como cuando mucha gente indignada, la mayoría fuera de las incluso abundantes banderas, siente que tiene que ir, que tiene que estar, aunque sea un ratito… y va

Heterogénea, un mundo de rostros disímiles, desde los más sencillos del fondo excluido del conurbano hasta los delantalcitos planchados y amigables de las maestras jardineras, desde los pueblos originarios con sus banderas a cuadros de arco iris hasta los sacos y corbatas

Masiva, porque no sólo expresaba los cuerpos molestos sino también el ausentismo abrumador en los colegios, casi todas las universidades cerradas, la suspensión que se instaló en las calles a mediodía

Insuficiente, porque necesita de muchas acciones microscópicas para asentarla en los colegios y hasta en las salitas de jardín, para sembrar la indignación y el compromiso en los corazones de los jóvenes (más proclives) pero también de los pétreos ciegos y sordos, que sólo se mueven al compás de sus intereses y deseos e ignoran a todos… como la niñita de colegio privado que, a media mañana, iba molesta en el colectivo y le decía a alguna amiga que el tránsito “era un desastre, una barbaridad”.

Carlos Fuentealba, mártir, presencia que quema.