En el camino

la idea es tomar nota de lo que va pasando, recuperar algunos momentos y algunas imágenes... compartirlas con los amigos y con los visitantes... quizás, acumular unos cuantos flashes que luego puedan tomar forma artística

jueves, mayo 03, 2007

Cine y pochoclo


Este texto salió en Página 12 del Domingo y me expresa... tanto. Por si lee algún extranjero, "pochoclo" en Argentina es popcorn (palomitas de maíz, pororó, etc).

"La conspiración del pochoclo", por Javier Porta Fouz

A veces la gente se duerme en el cine y muchas otras veces... Incluso ronca. Come. En algunas salas comen mandarina. En los cines de la Argentina uno puede hacer un poco de memoria y recordar que en los años 80 se solían comer chocolates. Me acuerdo del bloquecito Suchard, el Sufflair, el Aero, Chocolandia, Mantecol, bombones inclusive, Bananita Dolca, cosas que estaban buenas... A partir de mediados de los ‘90, con la llegada de las cadenas cinematográficas, masivamente gran porcentaje del público empezó a comer pochoclo. Se volcó al pochoclo y volcó el pochoclo en la sala de cine, que después quedaba todo pegoteado. Y lo revuelve también y hace un ruido infernal. La pregunta es: ¿Por qué... se comen los que están duros? Si las otras cosas que nombré creo estaban mejores, ¿no? ¿Por qué el pochoclo vende tanto? ¿Barato? No es barato, es carísimo. Deja un montón de margen de ganancia, tal vez es por eso. Pero ¿cómo convencieron a la gente de que comiera pochoclo? Y encima ahora algunas cadenas de cine dicen que están comprando campos de maíz... ¿Será porque no los dejan entrar con otra comida? ¡Dejen entrar con otra comida! ¿Y por qué venden tanto pochocho? ¿Será porque las películas que se estrenan con muchas copias son cada vez más largas? Qué sé yo... Miren las Piratas del Caribe, son larguísimas... dos horas y media, tres”.

(fragmento de “Cine y comida”, El Amante)